D´SALETE PINTA EL 7

La nona arte de Marcelo D´Salete



Por Nabor Jr.
Foto Hudson Rodrigues
Ilustraciones Marcelo D´Salete
Traducción Estela Maria Bagnis
FEBRERO/2011



Dueño de un trazo sombrío y poético lleno de subjetividades y misterios, ora flirteando con el Expresionismo Alemán, ora con el Realismo Francés, Marcelo D´Salete, literalmente, pinta el siete. Profesor, investigador, designer gráfico, ilustrador, diseñador y guionista de historietas, já tuvo sus historietas publicadas en expresivas revistas del género, como la universitaria Quadreca, la eslovaca Stripburger, al argentina Suda Mery k! y las brazucas Front, Grafiti, Cuentos Bizarros y +Soma.


Además del cine, pasando por nombres como Shari Springer Berman, Robert Pulcini y Takashi Miike, los diseñadores Miguelanxo Prado, Neil Gaiman, Sam Keith, Katsuhiro Otomo y Lourenço Mutarelli son algunas de las referencias utilizadas por el artista para producir trabajos como la aclamada publicación Noche Luz (Noite Luz). El libro, lanzado en 2008, fue indicado como uno de las 100 mejores historietas de la década por el site argentino Comiqueando (www.comiqueando.com.ar).


La producción multifacética del artista incluye desde compañías con el músico y guionista Kiko Dinucci, hasta la ilustración de libros infantiles del sambista Martinho da Vila. Imposible desvincular la producción de D´Salete de cuestiones relacionadas a la discusión étnica contemporánea. “No toco solamente en este asunto, pero por mi histórico y mis realizaciones, es posible ver que asuntos negros en mis trabajos son recurrentes”.


En entrevista concedida a la revista El Menelick 2º ACTO, el artista habla sobre sus inspiraciones, proyectos futuros y el modo como el negro está representado en las historietas tupiniquins (de menor porte – NT).



¿Cómo equilibrar el tratamiento artístico con el enredo textual?

Mis historias parten de hechos cotidianos simples. Una nota del periódico. Conversaciones con los amigos. En general, difícilmente apenas un hecho de esos genera una buena narrativa. Por eso, voy agregando informaciones y nuevos hechos, dando contornos y complejidad a cada personaje, ambiente, acción y escena. A partir de ahí la historia surge con más eficacia. Todo eso demora, en general, algunas semanas o meses. Algunas veces, consigo resolver el enredo en un día. Pero en la mayoría de las historias se necesita hacer innúmeros tratamientos. Últimamente lo que me encanta es pensar en cada escena. Cómo hacer para que cada una de ellas sea importante por sí misma y dentro del contexto de la narrativa. En el proceso de trabajo, excluyo en gran parte el texto de las historias. No que el texto no sea importante, pero para explorar un lado propio de las historietas - crear un universo apenas con imágenes en secuencia. Ese es un trabajo difícil, pero gratificante. Resolver una página de historietas es resolver un problema de forma, contenido, tiempo y narrativa.


¿Ya hay un reconocimiento por parte de la sociedad de la complejidad y riqueza de las narrativas de las Historietas y el impacto de ellas en la cultura popular?

Las historietas, como las conocemos hoy (dibujo y texto articulado gráficamente e impreso en periódicos o revistas), hace poco más de 100 años. La mayor parte de su historia, fueron asunto de niños y de un nicho restricto de público. Hoy parte de los autores de historietas quiere expandir ese universo. El reconocimiento de las historietas como un vehículo rico de narrativa está aconteciendo por las bordas. Existen muchas publicaciones de historietas inspiradas en clásicos de la literatura, destinadas a las escuelas. Los padres compran esos trabajos para los hijos con una visión más positiva que como sucedía hacía décadas. Eso puede contribuir para tornarlos más importantes, más allá del simple entretenimiento. En todo caso, además de las adaptaciones, los adultos todavía necesitan afirmar su espacio.


¿Cuáles historietas fueron determinantes o, inspiradoras, para su entrada en el universo de las historietas?

Comencé a leer historietas muy niño. Era una rutina diaria con mi hermano Marcos. En general, leía lo que hay de más común en los quioscos. Cuando era adolescente, en el curso de design del colegio Carlos de Campos, fui presentado a otros autores. Historias cortas de Michelanxo Prado; Sandman de Neil Gaiman y Sam Keith; Akira de Katsuhiro Otomo y los álbumes de Lourenço Mutarelli. A partir de ahí mi visión sobre las historietas fue otra. Percibí que ellos podrían tener más complejidad, hablar de la vida real de forma profunda y provocante. En esa época ya tenía familiaridad con el dibujo, practicaba desde niño. Empecé entonces a pensar en guiones, pues quería desarrollar mis propias historias. Dibujé historias de Kiko Dinucci, sambista y guionista de los buenos, loco por cine como yo. Después, aprendí mucho sobre cómo contar historias viendo películas y leyendo sobre cine. Cuando empecé a publicar en la revista Front, ya tenía varias historias que quería contar y una manera de realizar eso.


¿Cómo evalúa el proceso migratorio de las historietas para el cine. ¿Usted también tiene un trabajo en este sentido, posee el deseo de ver sus historias en el cine?

Actualmente existe una onda de historietas americanas destinadas a las pantallas. En general, los productores aprovechan el hecho de que los personajes ya son conocidos. Es casi una garantía de mercado y de público. Confieso que la mayoría de las veces considero raras y fuera de contexto las películas sobre historietas americanas. Son divertidas, pero no suplen ningún objetivo más allá del entretenimiento. Películas basadas en historietas que considero buenas, que respetan el lenguaje del cine son: American Splendor, de Shari Springer Berman y Robert Pulcini (basado en las historietas de Harvey Pekar) y el perturbador Ichi the Killer, de Takashi Miike (basado en mangá de Hideo Yamamoto). Además de esas, hay otras experiencias en animación exitosas: Akira, Tekkonkinkreet. Aunque aprecie mucho el cine, no tengo la intención de llevar mis trabajos para las pantallas. El objetivo es que ellos sean historietas.


¿Lo imaginario de los diseñadores brasileños que se inspiran en la cultura negra para crear historietas todavía es “rotulado”?

Vivimos en un contexto donde pocos historietistas son negros. Además de eso, hay poca discusión sobre personajes y temas negros en las historietas. En fin, la madurez de esta discusión todavía está principiando. En el cine, teatro o en la televisión este conflicto es más notado. Los análisis de Joel Zito Araujo en la televisión y João Carlos Rodrigues en el cine son importantes por profundizar este asunto. En el teatro, décadas atrás, se realizaron las experiencias del TEN (Teatro Experimental del Negro) de Abdias do Nascimento y, más recientemente, el óptimo grupo de actores negros Los Crespos. En Brasil, hoy hay una investigación en andamiento de Nobu Shinen sobre personajes negros en las historietas. La investigación promete contribuir mucho para la madurez de la discusión. Ya en la producción, además del número de obras superficiales sobre el tema, hay trabajos interesantes como A Guerra dos Palmares, de Alvaro de Moya y de Clóvis Moura; el óptimo Vira-lata, de Paulo Garfunkel y de Líbero Malavoglia; los dibujos animados de Maurício Pestana; el reciente Jubiabá do Spacca; el Chibata de Olinto Gadelha Neto y Hemeterio, y otros trabajos. Infelizmente no conseguiré recordar todos.


¿Los héroes negros de los dibujos ayudan en la concientización y en la humanización de los jóvenes lectores?

Es importante que haya personajes negros en varios géneros de historietas, desde los infantiles hasta los adultos. Si queremos contribuir para una mayor complejidad de las historietas y madurez de los lectores, esto es urgente. Sobre todo, es necesario superar los viejos estereotipos de negros solamente como empleados sin estudio, bandidos, pobres o mendigos. Todavía trabajamos con estos modelos. Eso se reforzó porque antiguamente quien hacía y consumía historietas no eran negros, o sea, el público no-negro entendía eso como siendo natural y común. Hoy, un acto de racismo evidente no pasa tan desapercibido.


¿Existen planes para la producción de nuevas historietas con temática étnica, como podemos observar en Noche Luz?

Sí. Tengo la intención de continuar produciendo libros sobre esta temática. No toco solamente en este asunto, pero por mi histórico y realizaciones, se puede ver que asuntos negros en mis trabajos son recurrentes. Mi próximo libro, llamado Encrucijada, debe salir en 2011. Estuve 3 años trabajando en 5 historias. Además de eso, estoy trabajando en otro proyecto, una narrativa histórica, demoré unos 2 años para resolver el guión. Empecé ahora a trabajar en los esbozos. En fin, es un trabajo a largo plazo, pero muy placentero cuando finalizado.





PARA LEER

Libro: Noite Luz
Autor: Marcelo D´Salete
Editora Via Lettera
2008


Libro: Casa-Grande & Senzala
Autores: Gilberto Freyre (texto original), Estevão Pinto (adaptación para las historietas) e Ivan Wasth Rodrigues (dibujos)
Editora: Ebal
2000



MÁS INFORMACIÓN

dsalete.art.br

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